El viernes trece de Enero de 2012 a las 7:00 salia a la venta el iPhone 4S en China. Como todas las novedades de Apple, crean tal expectación y admiración que han hecho que la población china pase la noche sin dormir delante de las puertas. Otros, incluso han hecho viajes de más de dos horas para viajar hasta Shangai. Incluso se había páginas web como 58.com y Baixing.com que por el módico precio de 150 yuanes (18 euros aproximadamente) hacian de sustitutos en las colas.
Se llegó el punto, en el que revendedores ilegales tenian pensado adquirir este smartphone para venderlo cuando se acabaran las existencias o la gente estuviera cansada de las largas esperas.
Poco a poco, el frio, los sustitutos y reventas hicieron que el ambiente se pusiera tenso. Además, cuando la policía intento echar a los reventas se organizaron pequeños tumultos. Se tuvo que montar un cordon policial para prevenir más incidentes.
Cuando llegó la hora, carteles de “No hay iPhone 4s” fueron puestos en la puerta y se negaron a abrir. Esto desencadenó que los clientes chinos comenzaran a lanzar huevos contra la puerta del establecimiento.












