Te ha sucedido alguna vez que mientras estás leyendo un correo electrónico, recuerdas aquella subasta en Ebay a la que entraste porque querías comprar ese libro para tu otra mitad, a quien olvidaste responder un mensaje de texto hace quince minutos para confirmar la salida a cenar a ese nuevo restaurante del que todos hablan; pero al mismo tiempo, recuerdas que tenías la intención de revisar sus reseñas en Twitter y cuando abres twitter en tu BlackBerry te das por vencido puesto que allí descubres que no sólo hay un restaurante nuevo, sino muchos bares cerca de tu casa y quieres saberlo todo acerca de ellos…. Unas cuantas horas y muchas más ventanas abiertas en tu portátil, tu Tablet PC y Smartphonemás tarde regresas a responder ese correo que dejaste a medio leer. Si sufres de lo que investigadores estadounidenses han llamado el ‘Chronic Media Multitasking, esta historia seguramente no te parecerá extraña ni exagerada, simplemente la verás como un episodio más de tu día a día.
Este estudio reveló que nuestra habilidad para realizar actividades al mismo tiempo no ha mejorado entre más lo hacemos, por el contrario, somos menos eficientes.
Para combatir el Chronic Multitasking, la universidad de Stanford fundó el ‘Calming Technology Lab’ un laboratorio dedicado a la investigación y el desarrollo de programas enfocados a convertir la tecnología en una fuente de calma como antídoto a la ansiedad que ella misma produce.
Ya se han creado cuatro programas que pretenden ayudarnos a escapar de los efectos nocivos de la tecnología: Anti-Social que cierra el acceso a Facebook y Twitter; StayFocused que es una extensión disponible para Chrome, Freedom que inhabilita la conectividad a internet y Shroud que llena de un color sólido el fondo de pantalla de la ventana que se tenga abierta en su mac.
Según la consultora en tecnología Linda Stone, el que respiremos menos profundo cuando escribimos correos es un indicador de estrés. Así que en el laboratorio de la calma ,esperan llegar a desarrollar tecnología, con la que por medio de sensores, se pueda monitorear la profundidad de la respiración para determinar el nivel de estrés al que el usuario está sometido; incluso esperan poder crear una aplicación por medio de la cual, al comportarse bien y hacer lo suficiente para mantener los niveles de ansiedad bajos, se puedan acumular puntos, por ejemplo, por respirar profundo o estirarse.
La pregunta a la que esto conlleva, es si de ser exitosos los intentos del laboratorio de la calma quizá lleguemos a depender de la tecnología para serenarnos como ahora los hacemos para estimularnos.
